viernes 24 de octubre de 2008

¿Ganará? Lo creeré cuando lo vea

A continuación copio un artículo escrito por Roberto Luque Escalona en la publicación en línea "Libre".

Escrito por Roberto Luque Escalona
miércoles, 22 de octubre de 2008

* Siendo joven, apenas de clase media y estando en un collage de California, realizó un viaje por Pakistán, Indonesia y Kenia en compañía de dos amigos pakistaníes. ¿Quién lo pagó? Estudió en las universidades de Columbia y Harvard, que están entre las más caras. ¿Quién pagó sus estudios? Compró una casa de millón y medio de dólares cuando sus entradas apenas rebasaban los cien mil al año. Aquí no hay preguntas: la compra se realizó con ayuda de un sujeto llamado Resko, luego procesado por corrupción; además de corrupto, el tal Resko es sirio.

Sus primeros pasos en la política os da a la sombra del clan Daley, la corrupta camarilla de Chicago. Su trabajo como trabajador social lo hace en el Southside de esa ciudad, que sigue siendo un ghetto cochambroso con unos índices de criminalidad más altos que Bagdad.

Ha mantenido estrechas relaciones con la ACORN (Organizaciones Comunitarias para la Reforma Ahora), que se dedica a inscribir electores pobres y miembros de minorías, ahora investigada por el FBI, entre otras razones, por inscribir a sujetos con nombres extraños, como Mickey Mouse y Donald Duck.

Su mujer, a quien ha debido retirar a un segundo plano porque su racismo es demasiado evidente, trabaja para una señora iraní. Ha mantenido relaciones cordiales con un terrorista contumaz, Bill Ayers, calificándolo de persona honorable.

Los magnates de Wall Street, autores del desmadre financiero que algunos mentecatos quieren atribuirle a Bush, han donado seis veces más dinero para su campaña que para la de su contrario. Su pastor durante veinte años, Jeremy Wright, es un furibundo racista que ha expresado de manera bien clara su odio a los Estados Unidos.

Louis Farrakhan, el llamado “Hitler negro”, líder de los Black Muslims, lo elogia. Tiene sólidos lazos con el hombre de confianza de los sauditas, un tipo que se hace llamar Al-Manzur, nombre tomado de un caudillo de la España mora, del que les hablaré la semana próxima. Mientras, toda la gentuza izquierdista del mundo, todos los enemigos de nuestras libertades esperan por su triunfo.

¿Ganará? Lo creeré cuando lo vea. Es demasiado turbio, demasiado desfachatado. No es ni siquiera el ghetto negro, que es parte, aunque desagradable, de América: es Africa y el Islam. Es el hijo de un africano musulmán y de una de aquella hippies que entre una fumada y un revolcón denostaban a nuestros soldados que se rompían el alma en Vietnam. Es el reverso de lo que ha hecho grande a los Estados Unidos.

* Bill Ayers, cabecilla de la organización Weathermen Underground, extrañamente ligado a Barack Hussein Obama, dice que lamenta no haber hecho suficiente durante su época de terrorista. Como dijo una argentina, ¿falsa modestia o boludez? Si quiere saber lo importante que fue su desempeño y el de otros hijos de mala madre para la victoria del Vietcong, que lea las memorias del general Vo Nguyen-Giap, jefe militar de los comunistas vietnamitas. Por cierto, el tipo vive en la misma barriada que Barack Hussein y que Louis Farrakhan, el líder de los Black Muslims. Carcañal de indígena es ese vecindario.

* John McCain cometió un error al tratar de apaciguar a una multitud de republicanos que gritaban contra Barack Hussein Obama poniéndolo como un zapato diciendo que su rival era “una persona decente” y que “no había por qué temerle si llegara a Presidente”. Como McCain me agrada voy a juzgar sus afirmaciones de la manera más benigna a mi alcance: creo que exageró.
NO TODOS LOS CAMBIOS SON POSITIVOS, ALGUNOS PUEDEN SER MUY DESTRUCTIVOS.
LOS QUE AMAMOS NORTEAMERICA, NO QUEREMOS QUE ESTA GRAN NACION SEA DESTRUIDA, ES POR ESO QUE OBAMA NO MAS